Las rodillas son un punto clave en nuestra anatomía, aquella persona que sufre de dolor de rodilla, generalmente le impide realizar actividades físicas, desde caminar hasta aquellos deportes que la persona disfrutaba practicar. El malestar puede resultar invalidante, al grado de que uno de los efectos adyacentes, es que afecta la autoestima de la persona, provocando que se recluya de actividades sociales y deportivas.


Las rodillas sostienen el peso de nuestro cuerpo, diariamente y sin descanso, por lo que se pueden dañar por sobrecargas o movimientos accidentados. Cuando el dolor se presenta de forma repentina puede ser debido a lesiones y traumatismos, por ejercicio o por problemas degenerativos propios de la edad. Las causas más importantes son el sobrepeso, el uso excesivo de la rodilla, por el deporte de alta intensidad como aquellos que practican fútbol soccer, o esquí debido a los movimientos bruscos en los que comprometen a esta articulación. Entre las causas más comunes también encontramos los derivados de problemas médicos, tales como osteoartrosis, enfermedades reumáticas o gota.

Los accidentes de tráfico pueden dar lugar a una variedad de diferentes lesiones, entre ellas una lesión de rodilla, que se puede derivar luego de que el conductor se desliza desde atrás hacia adelante y se golpea en el tablero del coche con la fuerza del impacto, lo que puede provocar que la rodilla se atasque en el volante causando dolor lacerante. Estos accidentes pueden dislocar la rodilla o dañar las articulaciones.

Entre las causas más comunes, se encuentra la artrosis de rodilla, una enfermedad más común para las mujeres y se asocia con la edad de la menopausia; la prevalencia de artrosis, en manos, caderas, rodillas y múltiples articulaciones tiene un porcentaje más alto en mujeres que en hombres después de los 50 años.

La artrosis de rodilla envuelve la degeneración del cartílago articular, afectando toda la circulación y con el paso del tiempo esta enfermedad crónica, provocará disminución de la movilidad, hasta incluso dificultad para mantenerse de pie. La enfermedad va progresando al grado de deformar progresivamente la rodilla; al llegar a ese punto el dolor estará presente con todas las actividades de rutina, lo que afectará notablemente en la calidad de vida de la persona.
Actualmente existe una solución que no requiere de cirugías, y que con un número reducido de sesiones puede erradicar el dolor en esa parte clave de nuestras extremidades inferiores: la ozonoterapia. La calidad de vida de los pacientes que eligen la ozonoterapia mejora sustancialmente  tras someterse a este corto tratamiento de ozono/oxígeno.

La artrosis ocupa el segundo lugar entre las enfermedades crónicas más frecuentes, entre los pacientes de edades que oscilan entre los 44 a 55 años, edades en las que la mayoría de las personas presentan manifestaciones de artrosis, que significa que tienen un desgaste del cartílago de la rodilla, encargada de amortiguar la articulación.

El cartílago articular es fundamental para el adecuado funcionamiento de una articulación, por ello al mantenerse de forma adecuada, también lo hará la zona de contacto y fricción, ya que es el trabajo principal del cartílago, cubrir y proteger los elementos óseos de la rodilla, que son: el fémur, la tibia y la rótula.

El ozono es una de las terapias más utilizadas para disminuir los efectos secundarios de la artrosis, y afortunadamente la rodilla es una de las articulaciones  que mejor reciben el tratamiento debido a que el cartílago inicia su proceso de regeneración con sólo 3 a 5 sesiones, por lo que no solo brinda alivio al dolor y los síntomas, sino que además erradica el problema de la articulación. El alivio del cartílago se encuentra de manera más eficaz, debido que mientras la rodilla cuente con un poco de reserva de cartílago, al recibir el tratamiento con ozono/oxigeno, comenzará a regenerarse.

Se ha comprobado que la manifestación del dolor en muchas ocasiones no es más que la carencia o disminución del oxígeno en los tejidos, por lo que la aplicación del ozono conlleva también a una notable disminución del dolor y desinflamación de los tejidos.

Existe un grupo de personas que se pueden considerar más propensos a sufrir dolor de rodilla:

Deportistas aficionados o profesionales de alto rendimiento: Sobre todo en deportes de contacto o con actividad relacionada a los saltos repetitivos, ya que pueden provocar traumas por repetición o incluso un movimiento mal ejecutado que lastime la zona del cartílago.
Problemas de alineamiento rotuliano: Son sobre todo mujeres, niñas y deportistas quienes presentan este problema, también llamado síndrome de hiperpresión rotuliana externa; es el dolor asociado a la inflamación del cartílago articular, producido por las fuerzas de rozamiento en el cartílago articular de la rótula contra la superficie articular del fémur y la tibia. Es causado por una mala alineación que ocasiona una mala movilización de la articulación.
Niños y adolescentes en crecimiento: Cuando los menores se encuentran en etapas de crecimiento rápido o que están sometidos a altas exigencias deportivas presentan esta molestia. Algunos médicos no valoran la idea de que el crecimiento provoque dolor, sin embargo estos cesan cuando el menor deja de crecer; en la adolescencia la mayoría ya no presenta dolores por crecimiento, que la mayoría siente en los muslos, en las pantorrillas, en las rodillas y por detrás de ellas, a menudo el dolor se siente en ambas piernas.
Personas sedentarias: Es frecuente que muchas personas que tienen un trabajo sedentario en el que requieren estar muchas horas sentados intenten compensarlo haciendo deporte 3 o 4 veces por semana y aunque es una práctica muy saludable, se debe proceder con cuidado para evitar daños en esta delicada articulación, ya que no es recomendable estar 8 horas sentados y después ejercitarnos durante 2 horas, debido a que el sedentarismo combinado con un deporte de alta intensidad son los principales enemigos de esta articulación.

El dolor de rodilla puede ser provocado por múltiples factores, es por ello que en Ozono Medik hemos creado un protocolo bajo fundamentos científicos establecidos que consiste en ofrecerle al paciente el beneficio de ozono inyectado dentro de la articulación, devolviendo la lubricación de la rodilla, mediante el uso de ácidos lubricantes y los diferentes tratamientos que se requieran dependiendo del caso en específico que tengamos enfrente. Nuestros procedimientos siempre son con una alta estadística de excelentes resultados. ¡Los esperamos!

Posts recientes

Leave a Comment

Comience a escribir y presione Enter para buscar